Victoria, la menor y única mujer de tres hermanos, tenía un padre muy riguroso, de valores morales estrictos, muy de acuerdo para esos tiempos, en el año 1915. Victoria fue invitada, unos días después de su graduación del “Colegio de Monjas”, a una reunión social en casa de una de sus compañeras de curso, donde por primera vez, compartiría con jóvenes varones que no fueran los de su familia.
Como se acostumbraba, por esos años, los jóvenes se reunían temprano, ya que no les era permitido regresar tarde a sus hogares. Cuando ya caía el sol de ese día tan especial para ella, sabía que llegaba el momento de volver al hogar. Se despide de los participantes de dicha reunión y un joven; alto, moreno, de buena figura y muy galante, se ofrece acompañarla con la excusa de que iban en el mismo rumbo. Dubitativamente ella acepta, entonces ambos se encaminan al encuentro del carro 33 Avda. Matta, abordándolo. En su interior, siguen muy chispeantes comentando lo alegre y simpática que había resultado esta reunión. Alberto, el joven galante que acompaña a Victoria, pasa su brazo disimuladamente por sobre el hombro de ella, afirmándose en el respaldo del asiento.
En una parada, el carro se detiene y sube un señor, que al avanzar por el pasillo ve a esta pareja de jóvenes tan alegres. Esta escena, indigna al nuevo pasajero del carro. Desde ese momento, cambió el destino de ambos. Este señor era el padre de Victoria, quien no aceptó explicaciones y no podía creer lo que estaba viendo. Su hija con un extraño. Ante tal “deshonra” para su familia, obligó al joven a responder por tal agravio.
Así fue, que sin haber de por medio; ni un abrazo, ni una caricia, ni un beso, quedaron enfrentados a esta situación: Victoria de sólo 17 años y Luis de 21, se tuvieron que casar. De esta forzada unión, nacieron seis hijos; el mayor fue mi padre.Años más tarde, cuando supe de esta historia e iba a casa de mi abuela, me preguntaba; cómo con una vida de imposiciones pudo ser feliz. Creo que ocultaban sus frustraciones, pero estoy segura que con sus hijos cumplió todas sus expectativas de madre que tenía.
Tuve una gran relación de amor con ella y recuerdo que siempre me decía: estudie y no se case sin antes tener una profesión. Para mí, su casa era mágica, ahí siempre pasábamos las fiestas de su cumpleaños, el 23 de Diciembre, juntándonos toda la descendencia de esta pareja que se formó tan atípicamente y que duró unida hasta que mi abuelo falleció después de cuarenta y siete años de matrimonio.
La Empresa de Transportes Colectivos del Estado (ETCE), operó el último tranvía la noche del Sábado 21 de Febrero de l959, este unificador carro corrió sobre la ruta 33 a través de las avenidas Matta y Blanco Encalada, siguiendo luego por las calles Abate Molina, García Reyes hasta el depósito de tranvías, en calle Mapocho.




Linda historia
Y ada inusual. Así se estilaban las cosas antiguamente.
Afortunadamente, eran muy buenos ellos y pudieron construir una familia sólida y hermosa.
Hay tantos amores y tantas clases de amor!.
Y un gusto leerte
Cariños